|
El
sueño y la poesía
Nicolás Kegevic H.
Artículo basado en el libro " La Interpretación
de Los Sueños" de S.Freud, perteneciente a Editorial
Alianza
Los
juicios intuitivos de los hombres de genio han atribuido siempre
al sueño una significación, en muchos textos se expresa la
convicción de que la vida onírica encierra la clave del conocimiento
del alma humana, como por ejemplo Nietzche, al que en este
sector se le debe reconocer como precursor directo del psicoanálisis,
quien descubre análogas relaciones entre el sueño y la vida
despierta.
Pero los poetas
no se limitan a reconocer la significación de la vida onírica
para el conocimiento de los hombres, sino que saben exponer,
sobre la esencia de los sueños, cosas que han coincidido con
los resultados de la investigación psicoanalítica, la antiquisima
norma de los oníricos y de las " claves de los sueños
" de adaptar la interpretación al oficio del sujeto,
aparece aludida en las creaciones poéticas y comentada con
la indicación de que las ideas del día continúan desarrollándose
en el sueño, la opinión de que cada individuo sueña conforme
a sus intereses e inclinaciones es expresada en forma muy
aproximada a la del principio de la realización de los deseos.
No solo la continuación de las ideas diurnas en el sueño y
en el sentido deseado por el sujeto, sino también la segunda
fuente importante de los sueños , la vida infantil, ha sido
adivinada por los poetas, como Lenau que describe el retorno
del soñador a la vida infantil, ensalzándolo como un poder
consolador y realizador de deseos del sueño,
Si bien la
observación de las relaciones con los sueños diurnos y el
descubrimiento de los restos de la infancia son solo una descripción
del contenido manifiesto, existen, en cambio, sutiles observaciones
sobre la actuación de factores oníricos latentes y sobre la
dinámica instintiva a ellos correspondiente, como por ejemplo
en Goethe ( 12 de Marzo de 1828 ) : " Ha habido
en mi vida épocas en las que me dormía con lagrimas aún en
los ojos ; pero en mis sueños llegaban a consolarme y
hacerme feliz las más amables figuras, y a la mañana siguiente
me levantaba contento y fortificado", en estas palabras
encontramos la transformación del estado de ánimo por inversión
de los afectos, obra de la elaboración onírica.
La tendencia
realizadora de deseos del sueño aparece expresada en la obra
de Lenau, Savonarola, donde el protagonista sueña con las
delicias del paraíso después de sufrir en su prisión la tortura
del potro. La convicción expresada de la existencia de un
sentido onírico opuesto al contenido manifiesto no retrocede
ante la extrema consecuencia de su aplicación al sueño de
angustia, que es relacionado con impulsos eróticos reprimidos,
el sueño de opresión, tan afín al de angustia, ha sido referido
por Shakespeare, en el pasaje de Romeo y Julieta, el acto
sexual, " Es ésta la bruja que oprime el pecho de las
muchachas que duermen boca arriba y les enseña a soportar
el peso de los hombres cuando llegan a ser mujeres. La concepción
dinámica indicada en la teoría de la angustia, según la cual
lo insatisfecho y lo reprimido de la vida anímica intentan
realizarse en el sueño ha encontrado una expresión poética
en Schiller o en Grillparzer. Hebbel escribe en sueño de
una noche silvestre :" el sueño ayuda a los
elementos reprimidos de la naturaleza humana a conseguir su
derecho..., y si no se adapta a la ley que nos rige en la
vigilia, rompe nuestros acostumbrados pesos y medidas y resuelve
todas nuestras formas de perfección y asimilación, es porque
constituye por sí mismo la expresión de una más alta ley".
Pero la más
alta anticipación de las teorías psicoanalíticas sobre el
sueño es dada nuevamente por Nietzsche en un pasaje de Aurora,
titulado " vivir e imaginar", en el que queda
reconocido el sueño como un medio para la satisfacción alucinatoria
de los instintos : " acaso esta crueldad del azar
se nos representaría con colores aún mas vivos si todos los
instintos pudiesen ser satisfechos tan fundamentalmente como
el hambre, que no se contenta con alimentos soñados ;
pero la parte mas considerable de los instintos, esto es,
lo que llamamos moral, se satisface con ello, si es lícito
suponer que nuestros sueños poseen el valor y el sentido de
una compensación, hasta cierto grado , de la falta accidental
de tal alimento durante el día... Estas imaginaciones
que proporcionan a nuestros instintos... un campo de acción
y descarga, son interpretaciones de nuestras excitaciones
nerviosas durante el reposo. Si este texto, que, en general,
suele ser el mismo una noche que otra, recibe comentarios
tan variados y si la razón creadora se representa hoy,
para idénticas excitaciones nerviosas, causas distintas
a las de ayer, ello se debe a que el apuntador de esa razón
a sido distinto que el de ayer ; otro instinto que se
hallaba hoy en su más viva pleamar y quería satisfacerse,
emplearse, ejercitarse y descargarse".
Todas estas
opiniones sobre la esencia de los sueños, que en conjunto
forman una teoría del fenómeno onírico muy similar a la psicoanalítica,
son productos accidentales del conocimiento intuitivo de las
almas, al que el poeta da forma artística en sus obra.
Para los psicoanalíticos
resulta especialmente atractivo el hecho de que los sueños
imaginados por los poetas e incluidos en sus obras aparecen
construidos bajo las leyes empíricamente descubiertas y se
ofrecen a la observación psicológica como sueños realmente
soñados. Así refiriéndose a la poesía popular francesa, dice
Mentz : " los sueños soñados por una persona en
una misma noche se hayan siempre entrelazados unos con otros
y representan un todo unitario".
No se a emprendido
una investigación conjunta sobre los sueños utilizados en
la representación poética, solo existen estudios aislados
uno de los cuales es el de Ottakar Fischer, el material elegido
para esta primera investigación fueron los sueños de la obra
de Gottfried Keller, titulada Enrique el Verde, que
contiene toda una serie de confirmaciones de la teoría psicoanalítica
de los sueños. He aquí un fragmento de esta investigación :"
El sueño revela al soñador una gran parte inconsciente e insospechada
de su acervo de ideas, y con ella, el contenido verdadero
de sus deseos ocultos e inconfesables. Es en el sueño donde
Enrique empieza a añorar su patria , pues en la vigilia no
ha tenido tiempo para entregarse a sus sentimientos. Todo
aquello que en el día permanece desatendido por el sujeto,
pasa al primer termino en el sueño. Puede decirse que todos
los sueños descritos en Enrique son sueños de añoranza.
La novela se basa en las relaciones de madre - hijo, en el
centro de los sueños de Enrique hallamos siempre el recuerdo
de la madre y su deseo de volver junto a ella, pero también
la vergüenza que le produce confesar estos pensamientos".
En Análisis
del sueño de Egmont Alfred Robitsek demuestra que el sueño
atribuido por el poeta a su protagonista presenta ante el
análisis todas las características de un sueño realmente soñado.
Dividiéndolo en sus elementos se consiguió descubrir sus conexiones
con ideas de la vigilia y restos diurnos, interpretar su simbolismo,
hallar el contenido latente oculto detrás del manifiesto y
revelar así su carácter de realizador de deseos.
Antiguamente
se pensaba que los mortales a quienes los dioses hacían objeto
de su predilección recibían de ellos en el sueño los dones
poéticos, así se creyó de Homero y Hesíodo. Esta idea prosiguió
hasta le época de Wagner cuando escribió : " observar
e interpretar nuestros propios sueños es obra de poeta. Creedme :
el más verdadero delirio de un hombre es el que sus sueños
les muestran ". Otras veces en vez de aparecer una relación
sustitutiva entre el sueño y la poesía hallamos una relación
estimulante y hasta una identidad, se incluyen aquí casos
en los que versos o rimas surgidas en el sueño han demostrado
tener un gran valor poético.
Alrededor de
........ se puso énfasis en la importancia del sueño para
la comprensión de la obra artística, y se ha visto que este
es el medio mas favorable para entender la verdadera esencia
de la creación artística. Esta tentativa de aplicar la psicología
del sueño a la explicación del fenómeno estético ha sido emprendida
por Artur Drews en su estudio La relación estética y el
sueño, donde señala que la actividad simbólica, que es
el nódulo de la conducta estética, no es sino la actividad
de la conciencia del sueño, que consiste en crear símbolos,
revestir de forma objetiva sus estados subjetivos y transformarlos
en imágenes, figuras y sucesos. Así también postula que la
conciencia onírica muestra una disminución de la inteligencia
hasta lo infantil, lo rudimentario y lo ingenuo, así puede
considerarse la conducta estética como un retorno temporal
a las concepciones de la infancia de la humanidad, para las
que todo objeto aparece dotado de vida.
El
sueño es un arte poético involuntario.
-
El
sueño y el mito :
Durante mucho
tiempo se ha pensado en la importancia del sueño para la formulación
de los mitos y fábulas. Rank ha comprobado la exactitud de
la interpretación analítica de los mitos en la cuestión del
simbolismo, la investigación del mito del nacimiento del héroe
demostró que el abandono en una caja o sobre las aguas representaba
simbólicamente el proceso de nacimiento. De este modo se hizo
posible referir a la psicología de los pueblos muchos símbolos
oníricos aparentemente individuales, y aplicar, por otro lado,
las significaciones deducidas de la investigación de las sueños
al esclarecimiento de tradiciones míticas. Estas diversas
relaciones del simbolismo con el sueño, el mito y la historia
de la civilización se nos muestran claramente en el siguiente
ejemplo : si hoy encontramos utilizado el fuego en el
sueño como símbolo de amor, el estudio de la historia de la
civilización nos muestra que esta imagen tuvo una significación
importantisima para el desarrollo de la humanidad , e encender
fuego representó alguna vez el acto sexual. La significación
sexual se extiende poco a poco a todo aquello que entra en
relación con el primitivo símbolo sexual, la chimenea por
donde la cigüeña deja caer al niño se transforma en un símbolo
femenino, y deshollinador en un símbolo fálico. Ejemplos :
Un símbolo
de especial importancia para entender los mitos, fábulas y
sueños, es la representación de los padres por las personas
del rey o la reina, o de otras personas de alto rango, así
es como el mito del héroe se sirve de este medio de representación
para proporcionar una satisfacción libre de todo reproche
a los impulsos ambientales dirigidos hacia los padres. Ejemplo :....
El conflicto con el padre por la posesión de la madre constituye
la base de este grupo de fábulas, así esto sueños serían expresiones
simbólicas de los impulsos del complejo de Edipo.
En la vida
anímica individual suelen volverse hacia el hermano los sentimientos
celosos, primariamente orientados hacia el padre, hallamos
esto también en las llamadas fábulas fraternales, donde existe
una sustitución del padre por el hermano.
El análisis
detallado de las tradiciones no muestra que no todos los mitos
delatan tan abiertamente su significación real como la fábula
de Edipo, por el contrario hay muchos en los que las tendencias
optativas censurables que les sirven de base aparecen deformadas
y ocultas bajo disfraces simbólicos, como en la mayoría de
nuestros sueños. En la formación de los mitos volvemos a hallar
aquellos mecanismos que el estudio de los sueños nos ha revelado,
osea, la condensación, el desplazamiento de los afectos, la
personificación de impulsos psíquicos y su disociación y multiplicación,
y por último la estratificación. Si basados en estos conocimientos
deshacemos todos los disfraces y deformaciones, tropezaremos
con la realidad psíquica de las fantasías inconscientes
que perduran en los sueños de los hombres. Así los mitos
se coinciben como los residuos deformados de fantasías optativas
de naciones enteras.
El sueño nos sitúa en
lejanos estados de la civilización y nos da, de este modo,
un medio de comprenderlos mejor.- Nietzsche.
|