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| ARTÍCULOS | ||
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| El máximo interés en la medicina pediátrica es la Asistencia
Integral al niño. No puede considerarse un niño como un conjunto de órganos y sistemas,
si no como un conjunto indivisible, afecto de una u otra patología, que repercute en el
resto de su economía. En la vertiente quirúrgica uno de los temas que más preocupan al cirujano es el dolor y a combatirlo se dirigen muchos de los esfuerzos de los servicios de cirugía pediátrica .Este dolor va unido al componente de ansiedad, a la alteración de los aspectos emocionales del niño enfermo y que en muchas ocasiones, la angustia familiar no ayuda a disminuir, la tensión provocada en el niño. Tradicionalmente los cuidados del enfermo se limitaban a los aspectos físicos, dejándose a la suerte de la buena disposición del personal sanitario, la atención de los aspectos psicológicos. Afortunadamente, esta visión histórica ha variado y son muchos, muchísimos los avances encaminados a disminuir las alteraciones emocionales del niño enfermo. En nuestro servicio y a raíz de disponer en el hospital de los servicios de la asociación "La sonrisa Médica", propusimos el inicio de un programa, pionero en el mundo de asistencia a los enfermos programados para intervención quirúrgica. La Sonrisa médica da soporte a un grupo de payasos, profesionales y especialmente preparados para actuaciones intrahospitalarias. nuestra idea ha consistido en crear el "Viaje al Mundo verde en busca del payaso verde". Tras conocer las características de los pacientes a intervenir y comentar con enfermería y familia la conveniencia o no de su actuación, los payasos conocen, contactan y acompañan al enfermo desde su habitación al antequirófano, entreteniéndole con sus habilidades artísticas (malabarismos, prestidigitación, canciones etc..) y buscando al "payaso verde". En quirófanos otros payasos reciben al niño y continúan con él hasta que éste recibe la premedicación anestésica y es conducido a la sala de operaciones. La observación de las medidas higiénicas y de esterilidad, la adecuación de las técnicas de entretenimiento han sido estudiadas y no han representado obstáculo al desarrollo del programa. El periodo de tiempo que venimos desarrollando el programa, permite ya valorar los resultados, que son totalmente satisfactorios. Las encuestas realizadas a los familiares, al personal sanitario y a los propios niños en edad de opinar nos demuestran la bondad del programa. Hemos apreciado un despertar menos agitado, una tolerancia más placentera al disconfort propio de la hospitalización y una manifestación de menos sintomatología dolorosa. La revisión del programa que se efectúa periódicamente, permite modificar aspectos en busca de la superación, en busca del "Más difícil todavía" circense y que los payasos aplican con su buen arte a nuestros pacientes. |
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