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Riure per viure  (Reir para vivir)*


Company Perona, Joan Antoni
e-Mail: companyperona@intersalud.es

En el silencio aséptico del hospital se intuye, más que oye, una flauta en la lejanía, tímidamente comienza una guitarra a acompañarla. Pequeñas cabezas de pequeños seres se asoman entre las sabanas; algunos, los que pueden moverse, entreabren las puertas de sus habitaciones, los pequeños que, por uno u otro motivo, se encuentran inmovilizados, con los ojos piden ayuda a sus mamás para que abran la puerta y les sitúen frente a ella.

Entonces comienza la adivinanza ¿en qué piso estarán? ¿Tardarán en llegar? ¿Cantarán esa canción...?

Por fin irrumpen con fuerza por el pasillo, música, risas, canciones... son los payasos.

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La primera vez que vi a los payasos de La Sonrisa Médica en acción, pasé por una situación de apuro, desgraciadamente mi sentido del ridículo es muy elevado; Tres payasos tocando una canción con sus instrumentos me cortaron el paso, me encontré con ellos ¡en un pasillo del hospital!, e intentaron hacerme sonreír con sus bromas, recuerdo la sensación de azoramiento del momento.

Evité la situación como pude y seguí mi camino preguntándome quién era esa gente.

Unos días después me entere de cual era su labor en el hospital, lo primero que me vino a la cabeza fue el pensar como podría sentirse la familia de los niños hospitalizados, que estaban en fase terminal, al oír todo ese jolgorio en los pasillos.

Al poco tiempo, debido a mi trabajo en el servicio de audiovisuales de ese hospital, acudió La Sonrisa Médica a nosotros para que, amparados por la Gerencia, les diseñáramos un logotipo según un boceto suyo, un tríptico publicitario y una postal. Les recibí con un cierto recelo. Hablamos de realizar unas fotos durante una de sus intervenciones e incluirlas en el tríptico.

El fotógrafo del hospital y yo nos encaminamos a la planta de oncología infantil, íbamos a hacer un trabajo más. Allí en una de las habitaciones, un niño en fase terminal, sentado en una silla de ruedas reía viendo la actuación de esos payasos, sus ojos mostraban una alegría desbordante. La clásica cara de hastío, de ojos inquietos, temerosos y apagados, había desaparecido y se mostraba radiante e ingenua, sus ojos estaban vivos y reían. Entonces sonreí, es más, incluso reí viendo la actuación de los payasos.

* Este fue el primer lema que utilizó La Sonrisa Médica en sus presentaciones.
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